Un mensaje de tu ángel guardián

«Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad». Eleanor Roosevelt.

Hola, soy tu ángel guardián  y estoy aquí para tomarte fuerte de la mano y enseñarte a volar.

Estoy aquí para enviarte mensajes y señales cuando sientas que las cosas no van bien.

Para alentarte cuando todo vaya de maravillas en tu vida.

Estoy aquí para abrazarte desde otro plano, para entrar en ti como una fuerte esperanza.

Estoy aquí para protegerte del frío y darte seguridad.

Para guiarte y ser la luz que alumbre tu camino, cuando las luces se apaguen.

Puedes contar conmigo incondicionalmente, sabré cómo consolarte si prestas atención y aprendes a escucharte profundamente, para recordarte que siendo consciente de tu oscuridad podrás hallar la respuesta.

Estoy aquí para ser tu compañía en este recorrido llamado vida, cuando la función termine y los años hayan pasado por tu cuerpo humano y la muerte te reclame, te recibiré cariñosamente para decirte que todo estará bien.

Porque no estás solo en esto, soy la fuerza que habita en tu interior en forma de buenos pensamientos y a pesar de que no me hayas visto más que en sueños, eres mi amigo y te quiero sinceramente.

Se dice que al nacer cada uno de nosotros recibe la protección de un ángel, para facilitarle el camino en diversas circunstancias.

Se trata de un espíritu puro que lleva mensajes a cada persona.

¿Cómo son los ángeles?

No se sabe a ciencia cierta, definitivamente son de otra especie, existen en otra frecuencia vibratoria, por ello es posible percibirlos en nuestro interior.

Pueden estar disfrazados de aquella poderosa esperanza que nos invade, de aquellas nobles acciones que realizamos sin pensar.

Su misión es lograr que explores tu corazón, quizá no creas en ellos, o puedas denominarlo o sentirlos de la manera que prefieras, lo cierto es que la luminosidad de esa energía que transmiten nos baña durante varias etapas de la existencia.

Tienes la libertad total de actuar como desees, pero también ser consciente de las consecuencias, pues eres el jinete que cabalga su propio destino, al ser racional y tener consciencia de lo que haces, puedes diferenciar muy bien entre buenas y malas acciones, queda en ti  prestar atención a esa voz interior que te aconseja.

Vive con el fin de transformarte cada día, de reconocer y aprender de las caídas, procura ir evolucionando a tu ritmo, tomando cada experiencia como una lección y cada pena como una prueba para demostrar tu coraje y tu poder de renacimiento.

Puede ser un ángel, una voz interna, tus propios pensamientos, una energía desconocida, llámalo como quieras, pero haz una pausa para reflexionar sobre tu comportamiento y el amor que brindas a quienes te rodean.

Eso te nutre como ser humano y necesitamos más seres con buenas intenciones, que respeten, amen y sean solidarios con los suyos y las demás especies.

Tú puedes ser tu propio ángel o creer que existe un ente que te habita, eres libre de pensamiento, pero ten presente que lo bueno vuelve, y que las señales y oportunidades aparecen a diario.

Necesitamos más bondad en este mundo eso es indiscutible.

 

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