No te voy a pedir que me des un beso

«No te voy a pedir que me des un beso.

Ni que me pidas perdón cuando creo que lo has hecho mal o que te has equivocado.

Tampoco voy a pedirte que me abraces cuando más lo necesito, o que me invites a cenar el día de nuestro aniversario.

No te voy a pedir que nos vayamos a recorrer el mundo, a vivir nuevas experiencias, y mucho menos te voy a pedir que me des la mano cuando estemos en mitad de la ciudad.

No te voy a pedir que me digas lo guapa que soy, aunque sea mentira, ni que me escribas nada bonito.

No voy a pedirte que aparezcas en la puerta de mi casa con una rosa como tanto me gustaría.

Tampoco te voy a pedir que me llames para contarme qué tal te fue la noche, ni que me digas que me echas de menos.

No te voy a pedir que me rías las gracias, ni que hagas el tonto conmigo cuando mis ánimos están por los suelos, y por supuesto, no te pediré que me apoyes en mis decisiones.

Tampoco te voy a pedir que me escuches cuando tengo mil historias que contarte. No te voy a pedir que hagas nada, ni siquiera que te quedes a mi lado para siempre.

Porque si tengo que pedírtelo, ya no lo quiero.»

Dijo Paulo Coelho: “Amor es solo una palabra, hasta el momento en que decidimos dejar que nos posea con toda su fuerza. Amor es solo una palabra, hasta que alguien llega para darle sentido.”

El amor de verdad es firme, es constante.

El amor de verdad no depende de palabras sino de gestos, de acciones genuinas.

No hay que pedir amor de alguien que haya perdido el interés en ti.

No hay que pedir explicaciones de alguien que se ha vuelto distante.

Si la distancia no se puede solventar entonces es mejor marcharse y seguir adelante.

Pues “Sin acciones, los deseos de la vida no tienen sentido.” Tal como lo dijo Coelho.

El amor muere una vez que dejas de cuidarlo y lo olvidas.

No vale la pena esforzarse en una relación sin futuro.

Siempre recuerda lo que Benedetti dice sobre el amor que “el mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.”

El afecto mecánico es afecto falso. Primero debe venir del corazón para que lo entienda la mente.

Por eso no pidas alguna muestra de amor, esta tiene que venir voluntariamente.

Lo que quieres no puede llegar de una persona que ya no compartirá nada contigo.

Un gesto de verdadero amor debe ser espontaneo y libre.

Un gesto de verdadero amor debe ser inesperado pero constante.

Debe hacerte sentir especial cada día sin que tengas que pedir por él, sin que tengas que preocuparte de si vendrá o no.

“El amor es una maravillosa flor, pero es necesario tener el valor de ir a buscarla al borde de un horrible precipicio.”

Y si esa persona no viene a ti a menos que se lo pidas es porque ya no hay amor entre los dos.

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