Lecciones que puedes aprender de los gatos

“El gato es el único animal que ha logrado domesticar al hombre”.  – Marcel Mauss

De mi gato aprendí que es posible, amar sin poseer, vivir sin depender y acompañar sin invadir.

Los gatos son criaturas que parecen tener las cosas muy claras en la vida, incluso más que nosotros mismos. no se hacen líos ni dramas cuando necesitan algo, saben consentirse y hacer lo que los haga sentirse más felices y cómodos.

Tienen gran autoestima y nos dan una lección de amor propio diariamente.

No necesitan compañía para pasarla bien y relajarse, si necesitan afecto lo buscan, saben como cuidarse y vivir su presente, hay mucho que aprender de ellos.

Estas son las lecciones que puedes aprender de un gato:

1. Toma un descanso y relájate

Cuando sientas que los pensamientos, deberes y problemas empiecen a invadirte y cobrar más importancia de la que tienen, detente y toma un respiro. Toma una siesta, date un momento para disfrutar de una bebida refrescante, dar un paseo corto, tu mente y tu cuerpo necesitan una pausa para recargar energías.

2. No pierdas la chispa y las ganas de jugar

Puedes tomarte la vida muy en serio, pero, a pesar de ser adulto es recomendable que no pierdas esa ilusión por descubrir nuevas cosas, por curiosear sobre temas que te fascinan y dedicarle un tiempo a prender la chispa del buen humor.

Todo depende de tu perspectiva sobre la vida, puedes darle vuelta a cualquier situación, tomándola por el lado más agradable, no dejes de jugar y permite que tu niño interior salga de vez en cuando.

3. ¿Quieres algo? Entonces exprésate

Cuando un gato tiene alguna necesidad, no se reprime, ni le da tantas vueltas al asunto, a pesar de no hablar, encuentra la forma de comunicarse y además es persistente, no se rinde tan fácilmente.

Cuando algo te haga sentir incómodo o desees algo no no te quedes de brazos cruzados esperando que llegue a ti, debes actuar.

4. Ten paciencia

A un maestro sufí le preguntaron una vez: “¿Quién te enseñó a meditar?”, a lo que el maestro respondió: “Un gato agazapado frente a la madriguera de un ratón”.

Llegar a la meta puede tomar tiempo, para conseguir tus objetivos debes concentrarte, ser paciente e insistir. No vayas por ahí abandonando tus proyectos y sueños, ten confianza. Y sobre todo piensa en tu gato, esperando tranquilamente a su presa, sin dejar de estar alerta.

5. Aprende a decir NO

En nuestra sociedad, a veces, parece un tabú decir no, ya que lo asociamos con desobediencia o descortesía.  Sin embargo, negarse a hacer o seguir un plan que no creemos conveniente, puede ser liberador.

A muchos no les gustan los gatos porque no son sumisos, y es verdad, son seres independientes, a muchos les puede hacer bien hacer valer sus derechos y deseos ¿no?

 

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