La mentalidad de una persona define el curso de su vida

Aunque te caigas mil veces, siempre debes levantarte una vez más, aunque estén rotos los huesos de tu cuerpo, debes seguir avanzando siempre hacia adelante, como el maestro Martin Luther King mencionó alguna vez:

«Si no puedes volar entonces corre, si no puedes correr entonces camina, si no puedes caminar entonces arrástrate, pero sea lo que sea que hagas, sigue moviéndote hacía adelante», en este deporte de riesgo que llamamos vida.

Espero que lo hagas y que quede claro que somos piedras que se pulen a golpes, bajo la atenta mirada de los que creen que una de estas te romperá, pero no te rompen.

Espero que nada consiga romperte en dos. Espero que recuperes tus pulsaciones y ganes el pulso otra vez, que aprietes los dientes y le digas al mundo de reojo, que solo sabes caminar hacia delante y que si miras hacia atrás es solo para recordarte que en peores plazas has toreado.

Recuerda que aquí hemos venido a jugar y siempre juega que las personas más fuertes son las que se forman en la adversidad.

Espero que saltes, sí, que saltes desde el piso más alto de ese edificio llamado pánico, a reconocer que te gusta, que te den la vuelta las cartas que pierdas la partida, que ganes la jugada, que te cambien las fichas por amaneceres que algún día contarás.

Espero que te enamores, sí que te enamores y que duela, que te enamores de esa clase de persona con ideas locas, de las que te hacen perder el miedo a cambio de la conquista del mundo. Espero que le preguntes a las noches ¿Dónde está él o ella? y que no te sepan responder, que no puedas dormir, que salgas a buscarlo que lo encuentres y que valga la pena.

Espero que encuentres a un amigo de verdad, que lo conserves que merezca la pena. Espero que, aunque te cierren todas las puertas, encuentres la manera de abrir las ventanas y comprendas que la luz que entra en nuestras vidas, no es si no aquella que nosotros dejamos que entre, que vivir en la oscuridad, nunca ciega pero tampoco deja ver.

Espero que mires hacia arriba creyendo sin creer, que mires hacia arriba y des las gracias al creador, gracias por ti, gracias por mí, gracias por ellos, gracias por aún estar vivo, gracias por todo, siempre gracias.

Espero que te vuelvas loca o loco, que encuentres esa pasión que te mantenga despierto, que no te deje dormir hasta que no esté terminado, que lo termines que sea tuyo, que lo compartas que valga la pena.

Espero que nunca tires la toalla, aunque te acorralen entre las cuerdas, por ningún momento pienses en rendirte, sólo piensa que nada puede ir peor.

Espero que ese momento sea eso, un momento que seas tú y solo tú quien decida cuánto dura, que te gires que des la cara y sigas peleando, siempre luchando, que siempre tengas un motivo por el que luchar que valga la pena.

Espero que sigas saliendo a disfrutar, que siempre tengas algo que contar, que tengas algo por lo que brindar y que no te falte quien te recuerde que los que se han ido ya no están, pero los que se quedan se quedan por algo.

Espero que siempre tengas alguien quien te diga la verdad, aunque duela.

Espero que aunque te equivoques muchas veces aprendas la lección y recuerda siempre que no somos perfectos sin embargo somos infinitos, ten la valentía de pedir perdón a decir me equivoque, no es humillación es educación es clase que muy pocos entienden.

Que siempre vuelvas a casa con una gran lección aprendida y la paz de quien sabe que el orgullo destruye más que crea, y aleja más que acerca, que te acerques que valga la pena.

Y si algún día te rompen el corazón en trozos muy pequeños tan pequeños que se confundan con el polvo. Espero que te agaches que los recojas que los vuelvas a encajar en lugares que jamás imaginaste que existirían dentro de ti.

Espero que vivas.

Que sobrevivas, pero, sobre todo, que valga la pena vivir.

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