Jamás esperes un resultado positivo teniendo una actitud negativa

Hay una historia muy interesante que ilustra de que manera influye en tu vida una actitud mental negativa.

Allí, donde todavía se utilizan las chimeneas de leña para calentar las casas, vivía un leñador que tenia muy poca suerte en la vida.

Durante más de dos años había suministrado leña a cierto propietario de una casa. El leñador sabía que los troncos no podían superar los 18 centímetros de diámetro para caber en aquella chimenea.

En cierta ocasión, este cliente hizo un pedido de leña, pero no estaba en casa cuando se lo entregaron.

Al regresar, descubrió que casi todos los troncos eran de un tamaño superior  al que él necesitaba. Llamó al leñador y le dijo que cambiara inmediatamente   aquellos troncos demasiado grandes.

“¡No puedo hacer eso! – dijo el leñador -. Me costaría más de lo que vale todo el pedido.” Tras lo cual colgó el teléfono.

El propietario de la casa no tuvo más remedio que cortar los troncos por sí mismo. Se arremangó y puso manos a la obra. Cuando se encontraba hacia la mitad de su tarea, descubrió en un tronco un agujero que alguien había obturado.

El propietario tomó el tronco. Era insólitamente liviano y parecía estar hueco. Con un fuerte golpe del hacha, partió el tronco.

Apareció entonces un ennegrecido rollo de papel de estaño.

El propietario se agachó, recogió el rollo de papel y lo desenvolvió. Para su asombro contenía varios billetes muy viejos de 50 y 100 dólares. Empezó a contarlos despacio. Su valor ascendía exactamente a 2.250 dólares.

Resultaba evidente que los billetes llevaban mucho tiempo ocultos en el árbol, puesto que el papel era muy frágil.

El propietario quién tenía una actitud mental positiva. Su única preocupación fue la de devolverle el dinero a su legítimo dueño.

Tomó el teléfono, llamó de nuevo al leñador y le preguntó dónde había cortado los troncos.

Una vez más, la actitud mental negativa del leñador puso de manifiesto su capacidad de repulsión. “Eso no es asunto de nadie más que mío – dijo el leñador -. Si revelaras tus secretos, la gente andaría engañándote constantemente.” terminó diciendo.

A pesar de sus muchos esfuerzos, el propietario de la casa jamás logró averiguar de dónde procedían los troncos o quién había ocultado el dinero en el interior de uno de ellos.

Pues bien, lo interesante de esta historia no reside en su ironía. Es cierto que el hombre que tenía una actitud positiva encontró el dinero mientras que el que tenia una actitud negativa, no lo encontró.

Pero no es menos cierto que las circunstancias afortunadas se dan en la vida de todo el mundo. Y muchas de ellas ni se dan cuenta.

La gente se enfoca tanto en lo negativo que pasan desapercibidas las cosas positivas que le suceden. Su misma energía repele las bendiciones que debiera recibir.

Mientras más nos centremos en lo negativo de las situaciones, harán que no veamos las que sí son favorables y nos perderemos todos los beneficios que pudiéramos recibir.

El hombre con una actitud mental negativa no podrá beneficiarse de las circunstancias favorables.

Y el hombre con una actitud mental positiva logrará que incluso los acontecimientos desafortunados se conviertan en ventajas.

Sácale el lado bueno a cada situación que te suceda en la vida. Y deja de enfocarte en todo lo malo, que jamás obtendrás un resultado positivo teniendo una actitud negativa.

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