Deja la envidia en el tacho de la basura y empieza a ser feliz

« La envidia se esconde en el fondo del corazón humano como una víbora en su agujero»
– Honoré de Balzac.
Dicen que el envidioso siempre te barre con la mirada, pues quiere encontrar algún defecto en ti, y si no lo encuentra entonces se lo inventa.  Le molesta tu éxito, quizá tiene más dinero que tú, más logros que tú, pero no le basta para ser feliz, lo que el envidioso desea en el fondo, es que tú dejes de disfrutar de las cosas que te causan felicidad. Lo sé, no tiene sentido, pero así actúa su mente.
En algún momento podemos sentir envidia sana por lo que consiguen otras personas, pero  sin desearles el mal, lo más bonito de algunas personas, es que se alegran por los triunfos del resto, como si fueran los suyos, porque su corazón es tan grande que tiene la capacidad de sentir la emoción del otro. Eso es algo admirable, ¿imaginas un mundo así?  un mundo en el que nos preocupemos por los demás y seamos más empáticos, es utópico, pero no imposible, ya que tú puedes empezar dando el ejemplo.
Si tu vida es prospera y feliz, me alegro mucho por ti, pues, con toda sinceridad: la envidia no es lo mío.
 
Si tienes una linda casa y una familia unida, te felicito, significa que a base de trabajo y buenos valores lo conseguiste.
 
Si tienes una carrera profesional y vas por un doctorado, te admiro y te felicito , significa que gracias a tu esfuerzo y amor a tu vocación lograste hacerlo.
 
Si tienes un cuerpo envidiable y buena salud, me alegro por ti, significa que gracias a tus buenos hábitos , alimentación y ejercicios obtuviste buenos resultados.
 
Si tuviste la suerte de viajar por todo el mundo y conoces diferentes países, culturas e hiciste amigos en cada ciudad que visitaste, me alegro mucho por ti, pues sabes apreciar la belleza del mundo, y tomaste la decisión de conocer otros lugares.
 
Al final, cada persona obtiene lo que merece, nada cae del cielo, por eso si deseamos algo, debemos invertir el tiempo en trabajar para lograrlo, no estar perdiendo el tiempo en llenar nuestro corazón de envidia hacia los demás.
 
Todos tenemos potencial, hace falta tomar una decisión y dar el primer paso.

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