Defiende tu paz con uñas y dientes

“Tú eres el cielo. Todo lo demás, es solo el clima.” Pema Chödrön.

Defiende tu paz con uñas y dientes, como si fueras un león hambriento que defiende su presa, cuando el dolor te abrace y no te quiera soltar, recuerda que eres el gobernante de tus decisiones.

Seca tus lágrimas, respira hondo, muy hondo, y bota la pena de ti. Gandhi decía: “Si estás en guerra contigo mismo, estarás en guerra con todo el mundo». Por eso, cuando los problemas te ataquen, dómalos, demuestra de qué estás hecho.

Las decisiones las tomas tú, mantener la serenidad  depende de ti y nadie puede quitártela si no lo permites. Existes porque eres capaz de  afrontar cualquier situación, estás aquí con la misión de evolucionar, eres la fuerza que necesitas, cada vez que lo olvides, lee este hermoso texto del Dalai Lama:

Se llama calma y me costó muchas tormentas.

Se llama calma y cuando desaparece…salgo otra vez a su búsqueda.

Se llama calma y me enseña a respirar, a pensar y repensar.

Se llama calma y cuando la locura la tienta se desatan vientos bravos que cuestan dominar.

Se llama calma y llega con los años cuando la ambición de joven, la lengua suelta y la panza fría dan lugar a más silencios y más sabiduría.

Se llama calma cuando se aprende bien a amar, cuando el egoísmo da lugar al dar y el inconformismo se desvanece para abrir corazón y alma entregándose enteros a quien quiera recibir y dar.

Se llama calma cuando la amistad es tan sincera que se caen todas las máscaras y todo se puede contar.

Se llama calma y el mundo la evade, la ignora, inventando guerras que nunca nadie va a ganar.

Se llama calma cuando el silencio se disfruta, cuando los ruidos no son solo música y locura sino el viento, los pájaros, la buena compañía o el ruido del mar.

Se llama calma y con nada se paga, no hay moneda de ningún color que pueda cubrir su valor cuando se hace realidad.

Se llama calma y me costó muchas tormentas y las transitaría mil veces más hasta volverla a encontrar.

Se llama calma, la disfruto, la respeto y no la quiero soltar…

Muchas veces tendrás que caminar bajo la tormenta, las preocupaciones y el estrés intentarán dominarte. Pero tu mente  iluminará tus pensamientos y te dará claridad.