Aprende a vivir sin expectativas

Aveces deseamos tanto algo que lo arruinamos antes de que empiece. Pensando demasiado. Fantaseando demasiado. Esperando. Preocupándonos. Dudando. Solo deja que pase de forma natural.

Tendemos a imaginarnos como será una situación antes de que pase, y eso casi siempre termina mal, creemos que va a suceder algo de la mejor o peor manera posible.

Si imaginamos lo peor, y sucede tal cual nos habíamos imaginado diremos, ay sabía que me iba a pasar esto, pero si sucede algo bueno entonces, nos regresa la tranquilidad.

Pero esto no es bueno, porque mientras no tengas algún resultado, estarás en un estado de presión mental, sentirás miedo pues tu mente estará pensando en lo peor en cada momento. Y ya sabes lo que dice la frase: lo que piensas eso es lo que atraes. La mente del ser humano es tan poderosa que esta crea su realidad.

Si imaginamos «lo mejor»: idealizamos situaciones parejas, o conversaciones o reuniones que pasarán a futuro. Y la situación pasa cómo nos imaginamos nos sentiremos felices, pero la mayoría de veces no sucede así. Si nos ilusionamos y creemos una realidad en nuestra mente y no sucede como no nosotros o habíamos imaginado entonces, sentiremos frustración, cólera o decepción.

En realidad «lo mejor» es subjetivo, puede que eso que creo que es lo mejor al final me provoque un resultado indeseable, por eso dicen que el universo no te da lo que quieres sino lo que necesitas para aprender.

Las expectativas nos aseguran frustración

Cada vez que imaginamos una situación, creamos una realidad en nuestra mente, e inconscientemente esperamos que así suceda, pero lo cierto es que no sucede así, es entonces que el sufrimiento llega. Nos enfadamos, gritamos, peleamos, lloramos pero eso tampoco logra revertir el dolor.

«Si no esperas nada de nadie, nunca te decepcionarán», dice Sylvia Plath. Con una pareja muchas veces tendemos a idealizarlas y creemos que nuestra pareja se debe comportar de tal manera y cómo no lo que queremos que una buena pareja debe hacer, entonces viene el enojo, los reclamos y las peleas.

Al igual que tú, tu pareja también tiene expectativas, igual tu jefe, tus compañeros, amigos, padres, hermanos, hijos tienen expectativas de ti. Imagínate el caos mental en el que vive el mundo haciéndose expectativas, de las personas, situaciones, cosas.

Es así que la mejor solución que debes darle es no tener expectativas, claro que quieres que suceda lo mejor, pero en realidad lo mejor es subjetivo, lo que tu crees que es lo mejor para ti quizás no sea cierto, sino que eso que no te gusta es lo que necesitas que pase en tu vida.

Y con el pasar del tiempo entenderás que era necesario que haya sucedido de esa manera, luego podrás entender el sentido de todas las situaciones que estas viviendo.

No te apegues al resultado

Vivir sin expectativas no significa que no tengas metas ni sueños, es dejar todo en manos de Dios. Y soltar tu deseo.

Sabes que se va dar pero no sabes cómo. Puede que tarde o que en realidad tengas que seguir otro rumbo, pero que tu fe nunca se aparte de ti.

Sabes que vas a ser exitoso, quizás así como te lo imaginas o quizás no.

Quizás crees que con ayuda de un contacto, pero quizás esa no sea la manera que tengas exito, eso no lo sabes por lo tanto, no intentes manejar todo ten tu meta clara, da todo de ti y disfruta el camino que te llevará a tu resultado deseado.

Solo tenemos el presente. Todo lo que podemos hacer y disfrutar está aquí, en el ahora. No lo dejes escapar añorando lo pasado o proyectando en el futuro. (Jorge Bucay)

Elige vivir sin expectativas y deja todo en manos del controlador del universo. Y jamas te creas derrotado, piensa en positivo, porque la mala o buena suerte no existe, todo sucede como debe ocurrir.

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